Que las estadísticas de ventas y los gráficos de colorines son tan fiables como las promesas electorales ya lo sabemos todo. Los mismo números que sirven para ratificar una teoría pueden perfectamente darse la vuelta y confirmar justo lo contrario. Es la grandeza del mercado, amiguitos.
A veces son logros concretos (vendo más que el vecino, mi enfoque es más rápido…) y otras se refieren a tendencias más generales. Como en este caso. Y es que recurrir al crecimiento exponencial de las ventas de cámaras sin espejo -las llamadas EVIL o CSC- en Japón y otros mercados orientales se ha convertido en el argumento preferido de algunos fabricantes. Sobre todo, lógicamente, de aquellos que han puesto todos los huevos en esta cesta sin espejo réflex.
Así que durante la presentación de la Olympus E-M5 tampoco faltó este recurrente discurso con sus correspondientes diapositivas y gráficos apocalípticos: en Japón este tipo de cámaras ya son mayoritarias entre los modelos de óptica intercamiable. ¡Temblad SLR, os quedan cuatro días!
Escrito por Iker