
Qué mejor lugar para un gran lanzamiento de una gama de cámaras bautizada como Alpha que en suelo griego y a orillas del mar Egeo. Hasta aquí nos hemos venido -o nos ha traído Sony, más exactamente- para poder conocer de cerca las por fin ya oficiales A77 y NEX-7.
Oiga, que hay muchas más novedades, estarán pensando los lectores más atentos. Aunque razón no les falta, ya se sabe lo que pasa en este tipo de fiestas: todos quieren bailar con las mismas, y el resto (NEX-5N, A65 y ópticas varias para la bayoneta Sony E) tendrán que esperar a que pase la histeria de los primeros días para que alguien les preste un poco de atención.
A Sony le pasa algo parecido. Aunque es consciente de que tiene que mimar toda su gama y de que posiblemente venderá más unidades de estas segundas que de las citadas A77 y NEX-7, ahora mismo éstos son los dos estandartes de la compañía. No es para menos teniendo en cuenta que son, sencillamente, dos modelos únicos en sus respectivos segmentos.
Por si la idea y el puñetazo sobre la mesa no habían quedado suficientemente claros, Yasuyuki Nagata, uno de los máximos responsables de la división fotográfica de Sony en Europa, se encargaba de remarcar el mensaje durante la correspondiente cena con la prensa: “Sony va muy en serio”, aseguró.
¿Y a cuenta de qué tanta insistencia en algo que parece evidente con sólo ver las especificaciones de la NEX-7 o sostener la A77 entre las manos? Muy sencillo: Sony ha tardado tanto en renovar su A700 -primera incursión en el segmento semiprofesional de la firma- que más de uno podría pensar que se conforma con un buen pedazo del pastel del mercado de consumo.
Una idea que, la verdad, tampoco resultaba demasiado descabellada hasta hoy. La gama de formato completo, formada por las A900 y A850, está ahí, pero hace tiempo que nadie -Sony incluida- parece hacerle demasiado caso. Eso por no hablar del aparente miedo que la compañía le tiene al término “profesional”, como si se temiera un enfrentamiento cara a cara con los eternos reyes de esa categoría. Aficionado avanzado, “prosumer”, usuario experimentado…
Pero con las gamas de entrada y media navegando a buen ritmo y con el piloto automático (toca renovar poco a poco toda la familia Alpha con modelos SLT) y las NEX ganando terreno, es el momento de apuntar más alto.
Y Sony, como si Tokio fuera un barrio más del mismísimo centro de Bilbao, se ha echado al monte con dos cámaras que tienen más de todo que el resto. La A77 es la más veloz y de mayor resolución de su gama, por no hablar de sus prometedoras prestaciones de vídeo. Y tres cuartos de lo mismo pasa con la NEX-7, cuyos diseño y prestaciones deberían estar dando mucho que hablar ahora mismo en los cuarteles generales de Olympus y Panasonic.
Cierto que esos 1.200 euros (más otros 1.000 si se quiere añadir al conjunto el nuevo Carl Zeiss 24 mm f1.8) la sitúan fuera del mercado o en un nicho muy reducido, pero si se trataba de sacar pecho, Sony lo ha conseguido: llegaron los últimos al club de las EVIL y mira lo que son capaces de hacer.
Leer el resto de esta entrada »