¿Qué cámara me compro? Algunos consejos

No sé si son los brotes verdes y que empieza a circular la “pastuqui” -que decía aquel- o que la proximidad de las vacaciones es una excusa perfecta para renovar la cámara. El caso es que en las últimas semanas me he topado con unos cuantos amigos en busca de consejo para elegir un modelo o de confirmación antes de soltar la VISA.

Cualquier intento de generalización es complicado en esto de aconsejar por la simple razón de que no existe respuesta para esa recurrente pregunta: ¿cual es la mejor cámara?

Hay tipologías de usuarios, segmentos, presupuestos y preferencias suficientes como para que intentar simplificarlo todo en una especie de decálogo sea complicado (o absurdo). Pero vamos a intentarlo, a ver si a alguien le ayuda:

1. ¿Qué uso voy a dar a la cámara?

Un buen comienzo. No es lo mismo comprarse una cámara para dar la vuelta al mundo en patinete que una para un uso ocasional o para llevar siempre encima como refuerzo de un modelo superior. No se trata de calcular el número de fotos exactas que haces al año, pero sí la intensidad de tu arrebato fotográfico. Una que sirva para todo… de esas no nos quedan, así que echa un vistazo a los siguientes puntos a ver si hay suerte.

2. Definir un presupuesto

Nada como tocar el bolsillo para empezar a aclararse. El vil metal suele ser la mejor forma de que, rápidamente, empecemos a tomar decisiones y descartar un 70% de los modelos del escaparate.

Por 100 o 200 euros podemos encontrar ya compactas muy majas y con un diseño bastante cuidado. Entre 200 y 400 euros se sitúan los modelos más potentes, con mucho zoom, prestaciones avanzadas o algún tipo de caracterítica especial. Si lo nuestro son las réflex, a partir de 400 euros hay cosas, pero habrá que pensar en un presupuesto un poco más amplio -a partir de 600 euros- si no queremos quedarnos en las más sencillas.

3. Compacta, réflex (o alguna cosa rara)

Si no sabes que es una SLR o un objetivo intercambiable puede que todavía no sea el momento de comprase una. Si tienes más o menos clara la frontera -a veces cuesta- entre el mundo de los objetivos fijos y el de los intercambiable y no sabes por cual decantarte, bienvenido al club.

Por si la cosa no fuera suficientemente complicada, algunos de los viejos argumentos (tamaño, precio…) se han ido diluyendo. Hay compactas más caras que cámara SLR y réflex más pequeñas que algunas compactas.

La calidad de imagen -con alguna que otra excepción- y la velocidad, eso sí, siguen beneficiando a las réflex. Aunque si no haces mucha foto con luz escasa o te da lo mismo disparar 5 fotos en ráfaga… hay que meterse en cuestiones más filosóficas.

¿Tienes intención de ir añadiendo más objetivos, inviertiendo en accesorios, exprimir un poco más las posibilidades de la cámara? Si es así, a por una SLR o una de ópticas intercambiables. Si no, hay comapctas con un zoom enorme con el que podrás salir airoso del 90% de las situaciones, sin tener que ir con la mochila llena de trastos encima.

4. Diseño, zoom, opciones avanzadas… hay que elegir.

Hay demasiadas compactas y todas son demasiado parecidas entre ellas. Superado el mareo inicial, si nos fijamos es posible establecer tres o cuatro categorías en las que todas las marcas juegan: gama básica, diseño, zoom largo en un cuerpo compacto, zoom largo con opciones avanzadas  y las llamadas “compactas serias”.

Por eso es importante tener lo más claro posible cual es el segmento que más nos interesa y, llegado el caso, a qué vamos a dar prioridad. Aunque algunos modelos lo pretendan, no se puede tener todo así que, ¿prefiero una cámara ultracompacta de colorines o una con un objetivo muy potente? ¿pantalla táctil o controles manuales?…

5. La óptica importa

Aunque últimamente se le da más relevancia, durante muchos años así la hermana fea de los megapíxeles. A nadie le importaba qué objetivo llevaba la cámara con tal de que tuviera 10, 12 o 14 megapíxeles.

Hay muchos parámetros a considerar pero para no enrollarnos (más) hay que tener en cuanta algunas consideraciones: cuanto más zoom tenga la cámara más calidad habrá que dacrificar en favor de la versatilidad; en general, mejor más angular que más zoom y -muy importante- atentos a la luminosidad (número f) porque será una buena pista para, de entrada, saber si estamos ante un objetivo pata negra o un plástico infame

6. Todas caducan

¿Y si me espero unos meses más a que saquen el próximo modelo? Esa eterna pregunta puede adentrarnos en un círculo vicioso del que, tal vez, salgamos en 2046. Por muy buena y muy cara que sea nuestra cámara, siempre va a salir un modelo que mejorará algo y que, para colmo, puede que sea más barato. Cuanto antes se asuma, menos dolerá.

En cualquier caso, las compactas sencillas suelen durar de 6 a 12 meses en el escaparate, los modelos más avanzados unos 18 y sólo algunas elegidas o algunas réflex perviven dos o más años.

Lo mejor, darle la vuelta a la tortilla y aprovechar cuando una cámara ya está de capa caida y próxima a su renovación para conseguirla a un precio excelente. Algunos tiendas ya están abriendo una sección “outlet” con auténticas gangas.

7. Informarse (pero sin obsesionarse)

Si has soportado este decálogo hasta aquí es porque, sin duda, estás dispuesto a informarte antes de tomar la decisión. Bien hecho. Lo mejor es ir a la tienda o moverse con el ratón con los deberes bien hechos y las decisiones básicas ya tomadas.

Pero tampoco hace falta un doctorado en imagen digital o tomarse al pie de la letra la opinión de todos los usuarios que hablan de un modelo. Entre otras cosas porque no tardarás en darte cuenta de que no hay ni un solo modelo que contente a todos. Por muy buena que sea siempre habrá alguien que le de un poco de caña y por muy infumable que sea el trasto, seguro que hay algún comprador encantado de haberse conocido.

8. La primera impresión sí cuenta

Lo decíamos antes: todas las cámaras se parecen mucho entre si. La fotografía digital, con sus pegas, ha alcanzado un nivel de calidad en el que hay que echar mano de la la lupa para encontrar las diferencias entre uno y otro modelo.

Por eso, muchas veces la decisión final depende de algo tan subjetivo como que la cámara en cuestión nos guste o nos siente bien en las manos. Nada como pasarse por alguna tienda o centro comercial para toquetear un poco lsa candidatas y ver si hay alguna que nos seduce especialemnte. Si es así, a por ella. Sin duda.

9. No hay marcas buenas y malas

Este suele ser uno de los mantras preferidos de algunos vendedores… uy es que esta cámara en Cakony y es lo más estupendo del mundo mundial. ¡Salga corriendo! Puede que algunas firmas sean más conocidas que otras, o que atesoren una mayor experiencia, pero todas tienen en su catálogo cámaras estupendas y otras que dan mucha risa.

Moviéndonos siempre dentro de la decena de marcas habituales del sector no tiene porque haber ningún problema y, si los hay, se trata de un modelo concreto no de una mala jugada de toda una compañía.

De hecho -sobre todo en las réflex- salirse de las de toda la vida (Nikon y Canon) puede suponer unos cuantos euros de ahorro sin renunciar por ello a unos niveles de calidad excelentes.

10. La mejor cámara es la que tienes en la mano

Sea cual sea la elección final o incluso si has decidido prorrogar la vida de la cámara que ya tienes desde hace unos años, lo que nadie te podrá negar es que para ti la mejor cámara es la que tienes en las manos. Y no permitas que el listo de turno te diga lo contrario.

No hace falta que te pongas a defenderla como un loco y a bramar contra el resto de la humanidad. Basta con que intentes exprimir al máximo todas sus posibilidades y que dentro de dos años o cuanto toque renovación te vueltas a pasar por aquí a ver si ha cambiado algo.


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5 Responses to ¿Qué cámara me compro? Algunos consejos

  1. jajjajaj, Cakony, jajaja….
    Me encanta cuando te desmelenas (es un decir) y escribes en clave de humor!
    Venga, saludetes!

    PD: Este si es un buén decálogo, no el de Timolomografia…..

  2. Hola Iker… hace días que no tienes noticias mías… pero el portatil de casa está muerto… y en el curro no tengo tu mail. Pero al tema.
    Me parece un artículo (decálogo) genial… Creo que para gente que necesita orientación y aclarar un poco sus necesidades va perfecto.

    Saludos y Muchas gracias por tu ayuda.

    Pd. Ya te mandaré un mail y te cuento.

    Un abrazo y gracias por tus artículos que a los perdido como yo… Son de gran ayuda.

  3. […] si prefiere la cosa on-line o la tienda de toda la vida pero cada vez que a un servidor le piden consejo sobre qué cámara comprar, la última recomendación siempre es la misma: nada como poder […]

  4. Beatriz dice:

    Hola, excelente orientación hacia la compra de una cámara, me he quedado anonadada, cuando comentas que no hay marcas malas, muchísimas veces estamos llemos de tabúes con relación a las firmas. Gracias

  5. Antonio dice:

    Madre mia,lo único que saco en claro según busco información,es que no tengo ni idea de que comprar…Joe…Quiero comprarme mi primera reflex,uno de mis sueños y cada vez lo veo mas complicado!
    Quiero una buena cámara,pero no me decido por ninguna.

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