De porras y cámaras

© Carolina Denia

“Ellos me protegen de ti, pero de ellos quién nos va a proteger”, cantaba el bueno de Ismael Serrano hace ya más de una década presagiando que hay cosas que nunca cambian. Ni van a a hacerlo, por mucho que los de siempre y algunos nuevos tontos subidos al carro del populismo abanderen el fin de la historia y de las ideologías. En estas cosas siempre habrá un ellos (los de la porra) y un nosotros, los de la cámara.

Oiga que aquí he venido a hablar de fotografía, pensarán algunos siempre incómodos con los temas políticos. Pues hablemos de fotografía. De esa instantánea de ahí arriba tomada por Carolina Denia justo antes de asistir a una lección de democracia.

¿Alguien tenía curiosidad por saber qué se ve antes de recibir un par de porrazos? Pues ahí tienen la respuesta. ¿Todavía eran de los que pensaban que cuando en una manifestación hay palos o se detiene gente es porque “algo andarían haciendo” o porque en realidad todos son “peligrosos antisistema”?

Si es así, no dejen de leerse la bonita historia que cuenta Juan Castromil sobre las 48 horas que pasó detenido. ¿Su delito?  Andar por allí sacando fotos e interponerse entre la porra del uniformado de turno y la autora de la foto de ahí arriba. El domingo pasado salió  en “libertad con cargos”, acusado de -atención- tirar piedras a la policia.

Ni que decir tiene que cualquiera que le conozca, haya leido su relato de los hechos o tenga un par de neuronas activas entenderá que esa versión oficial es una soberana gilipollez. Da igual que fueran o no identificados como periodistas -los reporteros de Barcelona saben muy bien cómo los Mossos respetan los brazaletes de prensa- o que fuera cuestión de mala suerte o de estar en el lugar equivocado.

Ya tenemos edad y hemos visto esta historia suficientes veces como para saber qué ocurrió: las fotos, las cámaras y los agentes del orden con más adrenalina que cerebro (de esos que pegan, esposan y luego preguntan) resultan una combinación peligrosa.

Pero ya se ha hablado mucho del tema durante los últimos días y tampoco es plan de ponerse aquí a loar las virtudes de Juan, ese peligroso terrorista. Además, nuestras discusiones en plan Pimpinela alegran desde hace años algunas cenas y saros del sector y si tiene que seguir siendo así mejor mantener la imagen y no ponernos melosos.

También somos mayorcitos para no perder el norte y saber la importancia real de los Trending Topics. Y que Twitter y las redes sociales tienen -con el permiso de los gurús- un impacto real relativo y muy moderado y que, en fin, hay un mundo ahí fuera que desconoce lo que a nosotros nos tuvo preocupados todo aquel fin de semana.

Porque en realidad la historia no es nueva. Es tristemente vieja, de hecho. Lo que ocurre es que normalmente nos pilla más lejos. Y no sale en los medios, demasiado ocupados en mirar su cotización en bolsa y poner en marcha el próximo ERE. Los periodistas detenidos, los porrazos, las cámaras rotas, los testigos incómodos entre rejas sólo son noticia si son del propio medio -eso siempre vende- o, por supuesto, si ocurre en otro país. Cuando más lejos, mejor. Y si es un país de los del eje del mal, en portada.

La diferencia es que en este caso conocemos a los protagonistas. Mucha gente les conoce y todos les creemos y sabemos que su versión es la buena. No hay lugar para las dudas o la equidistancia, como les gusta tanto decir a los demócratas de toda la vida que vallan el Parlamento.

Que las fotos y moratones de Carolina, las horas de Juan entre rejas sirvan al menos para no olvidar que hay buenos y malos. Que ellos llevan porras y nosotros cámaras.

11 respuestas a De porras y cámaras

  1. pitus dice:

    Eres un demagogo amargado. Mejor dedícate a hablar de cámaras.

  2. mario dice:

    Este pitus debe ser mosso ….

  3. Valentin Sama dice:

    Alguien escribió: “Si mi pluma valiera tu pistola”…
    Y añado yo: la historia, y no solo la española, ha demostrado que no es improbable que aquellos a los que dota de armas el pueblo se vlagan de ellas contra el… Pero claro, aquí habría que preguntar qué ordenes tienen. Porque de quién emanana, ya lo sabemos

  4. ninete dice:

    Yo entiendo que “hastalosmegapíxeles” abarca mucho más que cámaras. “Hasta el infinito y más allá” que dijo un simpático muñeco.

  5. Valentin Sama dice:

    “Valgan”, of course, no vlagan… sorry

  6. Desde la ironia diría que nunca el fotógrafo debe de invadir el espacio vital de una porra, en estos casos esta permitido no seguir el axioma de Kappa de acercarse al motivo.

    Ahora no tengo ánimo para hablar en serio… no digo que el tema no lo sea, pero creo que debe de haber algo más… por parte de los de la parra, claro.

  7. Héctor Delgado dice:

    Pues sí, de acuerdo y muy de acuerdo con el cronista del artículo y también sí, hay que hablar de fotografía, de cámaras, pero a veces también es bueno hablar de las porras, de las balas (aunque sean de gomas) y del riesgo que corre el buen fotorreportero -sea en las calles de alguna ciudad o en un frente de guerra- en su labor de mostrar la realidad, o al menos parte de la realidad (claro que no es absoluta) del mundo en que vivimos.

  8. hugo solo dice:

    Leyendo a Castromil con su puño en alto maxima expresion del saludo socialista escribe sobre estas actitudes tercermundistas pero castro mil parece que nacio ayer ya que los antidisturbios estan para eso si no habria que preguntarse para que existe este cuerpo que ha ido cambiando de uniforme el pueblo de Vlagan septima galaxia no tiene nada que hacer en estos menesteres en dar armas yo creo que entre otras cosas tambien esta mal la comprension de ciertos asuntos y creer que por ser fotografo te va a salvar y podras rescatar a una colega sin que te llegue un porrazo hay que ser muy candido si te vas a una guerra que no vas a a recibir un disparo por un soldado o una paliza egipcia a un fotografo si todo queda bonito democracia antidisturbios para que estan para contener a los anglosajones en la noche del botellon y ahi si que el pueblo estaria de acuerdo en que se pusieran las botas por el ruido los meados las botellas rotas el pueblo vota de la misma forma que el pasajero al pagar su pasaje tambien sin que lo sepa o no le interese nada paga unas tasas de seguridad que es lo que se encuentra antes de subir al avion los que hicieron la mili sabran el porque la mili no siempre se hacia al lado de casa los de catalunya se irian al pais vasco y los vascos a canarias y los de canarias a asturias etc etc asi si habia que utilizar las armas no estarias disparandole a tu gente mas cercana y en el caso de los antidustirbios pues son caseros antes te pegaban los de valladolid los del pañuelo azul y hoy pues son mas del barrio tu vecino que se transforma y vamos arreando y salvo una leve defensa a recibir golpes cuando te cruzas en su camino de paloma mensajera creer lo de pais tercermundista es bastante bobo que esto pasasolo en paises como cuales se habla del tercermundismo es el primer mundismo el que crea elementos uniformes cascos y lo que se tercie pelotas de goma porras botas espinilleras rodilleras que luego se venderan a los paises tercermundistas en donde castromil se pensaba que ahi si que pegan despues de ver su saludo marcando posiciones me da la impresion que sale de una hibernacion asistida o se creia que ahi en madrid son tan civilizados como los de barcelona en la plaza catalunya que le permitieron a morenatti fotografiar entre las piernas de los antidisturbios una carga y de paso dio tiempo quizas digo quizas a ensayar unas caras de horror que los que iban a ser golpeados quedaria mas heroico los que van a morir le dedicasen en un guiño al fotografo etc etc

  9. jordi dice:

    En democracia se supone que la policia actua profesionalmente y sin motivaciones personales y o políticas, más allá de cumplir unas ordenes o unas estratégias también debería imponerse el sentido común y sobretodo viviendo en democrácia. No entiendo las agresiones continuas a los reporteros, esten identificados o no.Simplemente enmedio de la “batalla” el reportero esgrimiendo claramente sus erramientas, un policia con un poco de inteligencia y obrando de manera profesional debería ignorar su presencia; no digo de protejerlos (en democracia debe ser obligatorio) sino que simplemente se les dejara trabajar, no incordiar, no perseguir, no amenazar, no maltratar, no abrir cabezas, no machacar camaras, etc… puede que esto sea una falsa democracia, ahí se puede entender todo esto y más.

  10. Héctor Delgado dice:

    Ciento por ciento de acuerdo con Jordi.

  11. Carlos dice:

    Son los riesgos que se corren por buscar la adrenalina. Normal.
    Quien al fuego se acerca…………

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