Emprendedores

25 abril 2012

¿Tienen sexo los ángeles? ¿A qué huelen las nubes? ¿Qué es un emprendedor? Grandes dudas existenciales que nadie se ha atrevido a resolver. Habitantes habituales del mundillo tecnológico, algunos con bastante mala leche han llegado a definir esta peculiar raza de los emprendedores como empresarios que tienen Twitter y que suelen estar encantados de haberse conocido. O como autónomos que dan lecciones.

En cualquier caso y con todo el cariño y respeto hacia todos esos que consiguen montar algo, hacer que sobreviva en esta selva y hasta pagar unos sueldos dignos a sus trabajadores -una ecuación inversamente proporcional a la cantidad de humo que se pretende vender, por cierto- si están un poco hartos del cansino discurso de esos emprendedores dispuestos a salvar el mundo (no como el resto, que somos una panda de vagos…) bienvenidos al club.

Y por si, llegado el caso necesitan algún argumento para tapar bocas, el mismísimo Steve Jobs también tenía una opinión bastante contundente al respecto, tal y como recoge Walter Isaacson en su biografía.

“Odio que la gente se etiquete a si mismo como emprendedora cuando en realidad lo que están intentando hacer es crear una compañía para después venderla o salir a bolsa para poder recoger los beneficios y dedicarse a otra cosa. No están dispuestos a llevar a cabo el trabajo necesario para construir una auténtica empresa…”

¿Emprendedores o buscadores del siguiente pelotazo? Vayan cribando…

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Bloggers, a las barricadas

27 abril 2011

La blogosfera está llena de indocumentados, maleantes y desagradecidos. Que se lo digan si no a la pobre Arianna que acaba de ser demandada por un grupo de bloggers que colaboró de forma gratuita durante años con el Huffington Post y que ahora -justo cuando ha sido vendido por 315 miserables millones de euros- reclaman su parte del pastel.

Jonahtan Tasini encabeza este grupo de colaboradores que aseguran que un tercio del valor del sitio se debe precisamente a las aportaciones realizadas por todos estos colaboradores a lo largo de los años. “Los/as bloggers del HPost hemos sido convertidos básicamente en esclavos modernos en la plantación de Arianna Huffington”, dice el trotskista éste. Como si no fuera suficiente para ellos que un medio accediera a acoger sus verborreas. Y sin cobrarles nada a cambio.

El debate está servido, aunque es delicado. Por lo visto tanto que pese a resultar muy interesante, de momento no he leido grandes reflexiones entre los gurús de la cosa internautica y dospuntoceril del país.

Claro que tampoco es de extrañar. Teniendo en cuenta como están montados algunos de los chiringuitos mediáticos de por aquí tampoco es cuestión de remover demasiado el tema, no vaya a ser que tu ejército de colaboradores (¿contrato?, ¿sueldo?, ¿posts a 4 euros en el mejor de los casos?) se pongan tontos.

Aunque los grandes medios sí parecen algo más animados a poner el dedo en la llaga y aprovechar para rajar un poco de tanto blogger a tiempo parcial, tampoco están en posición de vociferar demasiado.

Cierto que ellos al menos pagan -por ahora y hasta que alguien apruebe alguna ley que acabe con esa manía tan soviética- pero las condiciones de muchos de sus colaboradores externos son también lamentables. Por no hablar de las escabechinas a las que han sometido a sus plantillas.

Así que visto el panorama y ante la proximidad del 1 de Mayo,  igual es el momento de que los camaradas de la blogosfera empiecen a liarla un poco. De momento ya tenemos un sindicato perfecto para los que trabajan en el sector tecnológico… USB, insuperable.

Pues ale, vayan tirando hacia las barricadas.


Arqueología tecnológica (o que viejos somos)

7 febrero 2011

Los resabidos expertos en la matería les llaman “nativos digitales” pero entre nosotros podemos hablar de esas generaciones que han venido con el ordenador y la pantalla bajo el brazo.

Dice la siempre infalible Wikipedia en su definición de esta idea que todos los nacidos a partir de 1979 podrían ser englobados bajo el termino. ¿Exagerado? En cualquier caso, por un puñetero año los del 78 nos quedamos fuera y condenados a ser una panda de inmigrantes digital sin papeles.

Dando por buenas esas fechas, ¿qué pasaría si a un niño nacido en la última década le ponemos delante todos esos trastos con los que hemos crecido nosotros? ¿Reconocerían una Game Boy o un disquete de ordenador?

Hace unos días se lo pregunté a una amiga que es profesora y que se pasa el día rodeada de estos pequeños demonios. Su respuesta fue ese ilustrador -y un tanto estremecedor- vídeo de ahí arriba.

Por cierto, ¿sabrán lo que es un carrete de fotos o todavía hará falta algún año más para que también pasen a engrosar el museo de arqueología tecnologíca?


Obsolescencia programada

10 enero 2011

Posiblemente es más difícil de decir que de ententer. Las cosas ya no se fabrican para que duren toda la vida y, es más, en mucho casos sus componentes tienen una fecha de caducidad predeterminada.

Sobre esa idea se sustenta la llamada obsolescencia programada o planificada, abordada de forma muy interesante en un documental emitido hace semanas en TV3 -y recomendado con muy bien criterio por uno de los lectores de este blog, por cierto- y que ayer mismo recuperó La 2 de TVE. Así que supongo que en breve estará disponible on-line también en castellano.

http://vimeo.com/17970699

Impresoras que dejan de funcionar al llegar a cierto número de copias -me gustaría saber, por cierto, lo que opinan en Epson del asunto- bombillas que antes duraban toda la vida (ésta lleva encendida desde 1901) y ahora apenas soportan 1.000 horas, baterías del iPod que no pueden cambiarse…

Pero más allá de lo anecdótico, lo enrevesado de esta ecuación es que por un lado resulta insostenible pero por el otro es el pilar de la economía de mercado y su crecimiento basado en el consumo y, por tanto, en la caducidad y renovación continua de los productos.

Aunque posiblemente nuestra primera reacción es asumir el papel de víctimas de una especie de consipiración global, lo que toca es analizar el papel que nos correponde como tontos útiles o como activos colaboradores en el engranaje de esta noria.

Más aún si nos centramos en el mercado de la tecnología, uno de lo que ha asumido con mayor naturalidad este juego. El escaparate fotográfico, por supuesto, tampoco es una excepción.

Por un lado protestamos porque las cámaras ya no duran como aquellos hierros que se heredaban de generación en generación. Pero cuando alguna firma osa mantener un modelo en el mercado más de dos años ya comienzan a surgir rumores de todo tipo sobre su salud financiera o su capacidad de innovación.

¿Caducan antes las cámaras (y se diseñan además para no ser reparadas) o somos nosotros los que hemos entrado en una absurda dinámica de renovar trastos cada tres años, condenando a coger polvo en algún rincón del armario cámaras en perfecto estado de salud?


La curiosa estrategia de las tintas piratas

20 diciembre 2010

Acercarse estos días a algunos de esos abarrotadas lugares donde venden trastos electrónicos es un ejercicio de masoquismo bastante interesante.

En esas andaba yo hace unos días, en una conocida cadena de tiendas que se dedican, entre otras cosas, a estos menesteres tecnológicos. Alejado, por una vez de la sección de cámaras -¡no las expongan sin el objetivo, por dios, que luego habrá que limpiar el sensor con una fregona!- y echando un vistazo a las impresoras.

El panorama es, por cierto, bastante desolador. Sin entrar en la gama alta fotográfica hay dos opciones: impresoras de menos de 50 euros que salen más rentables que comprarse un cartucho de tinta nuevo, o enormes aparatos todo-en-uno que imprimen, escanean y pasan la aspiradora al salón.

Menos mal que para animar esta desoladora estampa apareció una de las figuras más entrañables de esta temporada navideña: “el promotor”. En el mejor de los casos son comerciales que, perfectamente identificados, te intentan convencer de las bondades de la marca en cuestión que les paga la (seguramente) miserable nómina.

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La guerra del coltán

1 diciembre 2010

Que levante la mano la multinacional que tras esa bonita fachada de ecologismo, buen rollo y responsabilidad social -que gran concepto- no tenga algún que otro trapo sucio. Lo suponía.

Aunque al pensar en compañías malas-malísimas siempre nos vienen a la cabeza los mismos (bancos, industria del petroleo, farmaceútica, textil…) lo cierto es que el sector tecnológico no está como para tirar la primera piedra.

Entre todas las miserias, el tema del coltan no figura entre los más conocidos. Se trata de un mineral indispensable para la producción de la mayoría de productos electrónicos y cuyos yacimientos se encuentran mayoritariamente en África central. Detrás de él se esconde un turbio negocio, hasta el punto de ser una de las causas de la eterna guerra en el Congo.

Hace unas semanas los reporteros de Jon Sistiaga supongo que consiguieron emborrachar a algún programador para emitir en Cuatro un reportaje bastante decente sobre el tema.

No es digno de un flamante Premio Ondas como la basura de 21 días y su callejerismo con pretensiones -manda huevos, que decía aquel- pero merece la pena echarle un vistazo al reportaje  “Congo, tierra violada”.


El rumor de la semana: Apple sale de compras

30 octubre 2010

© Petapixel

Los chicos de Steve Jobs están que no saben que hacer con todo el dinero ganado en los últimos años así que se rumorea que cualquier día de estos podrían salir de paseo a ver qué se compran.

Dicen los expertos de la cosa mercantil y bursatil -sí, ya saben, esos que vieron venir la crisis 10 minutos después de que todo se fuera al carajo- que éste es un buen momento para fundirse los ahorros en alguna empresa, así que en las últimas horas se han disparado los rumores sobre los nombres que podrían figurar en la lista de la compra de Apple.

Hay opciones para todos los gustos (Disney, Adobe…) pero, sin duda, uno de los que más revuelo ha provocado ha sido Sony. Tras las primeras horas -en las que incluso subió la cotización de la compañía nipona- parece que la historia ya se ha deshinchado. Pero por si acaso en Petapixel ya se han puesto a probar qué tal quedaría la manzanita en las cámaras Alpha.

Todavía no se sabe en que acabará la historia pero, siguiendo con el hilo fotográfico de la historia, casualmente estos días Kodak ha presentado sus cuentas y parece que las cosas no van muy bien -siguen sin ir muy bien- por Rochester.

¿Y si los planes fueran por ahí? Más allá de la cuestión nacional -todo queda en casa entre dos empresas estadounidenses- ¿para qué demonios iba a querer Apple algo del negocio de Kodak. Hombre, en el tema de impresión y fotocabado la firma se defiende pero su gran activo son las patentes relacionadas con el mundo de la fotografía, incluido, por ejemplo, el filtro Bayer que utilizan el 99,99% de las cámaras digitales.

Sí, la verdad es que suena muy extraño…