Que la verdad no te estropee una buena foto

21 septiembre 2011
Artículo de opinión publicado originalmente en QUESABESDE.COM

Además de a jugar al mus, aquello de “no permitas que la verdad te estropee una buena historia” es una de las primeras máximas que se aprenden en la facultad de Periodismo. Sí, ya saben, ese sitio al que iba la gente que quería ganarse la vida en este oficio antes de que los periodistas 2.0 se autogenerasen por ósmosis.

Esa bonita frase -que quien más quien menos la ha utilizado alguna vez- resume perfectamente la esencia de lo que no se debe hacer. Pero, visto el panorama, está claro que mucha gente faltó a la clase en la que explicaban esa lección y creyó que había que aplicarla al pie de la letra.

Si tienes la noticia y, mejor aún, la foto para ilustrarla, que coincida o no fielmente con la historia que hay detrás es un detalle menor. En el Caribe se suele decir que el tiempo es muy moldeable y elástico. Por aquí, para muchos periódicos y medios de comunicación ocurre tres cuartos de lo mismo con la verdad.

En todas partes cuecen habas, que suele decirse, pero hay que reconocer que Pedro J. Ramírez, director de El Mundo, es un auténtico experto en esto de la elasticidad de la historia. Más allá de que nos guste o no el posicionamiento ideológico de su medio, su capacidad para convertirse él en noticia es indiscutible.

Sin ir más lejos, la semana pasada se lió una buena a raíz de una fotografía publicada por este diario. El Mundo ilustró una noticia sobre una manifestación de la izquierda “abertzale” en Bilbao con una imagen en la que, junto a algunos conocidos dirigentes de estas formaciones, se podía leer una pancarta con las letras “eta”.

La gracia -suponiendo que la tenga- es que aquello era sólo un recorte del lema en euskera de la manifestación: “Inposaketarik ez, nazioa gara” (“No a las imposiciones, somos una nación”). El “eta” era parte de una de las palabras de aquella pancarta.

Lee el resto de esta entrada »

Anuncios

La palanca comercial

3 febrero 2010

Juro por el ácido bórico del señor Pedro Jota que no tengo nada personal contra El Mundo. De hecho su sección de tecnología y en especial el Gadgetoblog que desde el otro lado del Atlántico escribe Ángel Jimenez de Luis me parece de lo más decente que se puede leer en este sector repleto de adolescentes convertidos a periodistas de la noche a la mañana.

Aclarado lo cual, he de reconocer que el tema de los premios que se reparten por doquier para dorar la píldora a los fabricantes y tomar el pelo a los usuarios -al menos tal y como se conciben a día de hoy- sí me toca bastantes los bemoles. Cada uno tiene sus manías, que quieren.

Así que el otro día, leyendo una pieza sobre el sarao que montaron los chicos de El Mundo para repartir sus premios a los mejores productos tecnológicos del año y todas esas cosas, me quedé de piedra.

El guión era el esperado: estatuillas para todos, palmaditas en la espalda… lo típico. Pero, de repente, casi al final, van y sueltan lo siguiente: “Con estos premios pretendemos facilitar al sector una palanca comercial”.

Así de simple y claro. No sé si fue fruto de un ataque de sinceridad, una metedura de pata o es que se considera algo normal. El caso es que hasta ahora la versión oficial siempre decía que los premios sirven para ayudar al usuario a seleccionar los mejores productos, no para ayudar a las compañías a vender la moto.

Claro que algo nos imaginábamos, pero en todo caso está bien saber que ya es algo público y reconocido por los propios organizdores.


Curso de fotografía de El Mundo; hoy el encuadre selectivo

13 enero 2010

Según leo en el blog de Javier Casal, los muchachos de El Mundo ya han comenzado las prácticas de su curso “Todo sobre fotografía y vídeo digital”.

Por lo visto, antes de meterse con el retoque puro y duro, las primeras lecciones son sobre el encuadre selectivo y lo útil que puede llegar a resultar en esto del fotoperiodismo.