Los jueves… foto

15 diciembre 2011

Una de esas dudas existenciales con las que uno se vuelve de Shanghai después de visitar este templo consagrado a Buda y los turistas -y supongo que no en ese orden- dentro de los los jardines de Yiyuan: ¿qué demonios eran esos cubos plateados qué estaban quemando? Se agrecedería cualquier pista.

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Los jueves… foto

17 noviembre 2011

Paseando por los jardines Yuyuan de Shanghai. La Nikon D5100 en una mano y la J1 colgada al cuello. Demasiada gente, souvenirs, cartón-piedra… y tras un muro, como si estuviera escondida, ella hablando por teléfono.


Los jueves… time-lapse para vagos

6 octubre 2011



Seguro que hay decenas de maneras de montar un time-lapse mucho mejor que esta chapucilla improvisada en plena jornada de compras neoyorquinas. Pero ésta resulta de lo más sencilla y trae de serie un efecto bastante resultón en plan tilt-shift de andar por casa.

Basta con activar el filtro “efecto maqueta” de la cámara y comenzar la grabación de vídeo. En la Nikon D5100 igual que en otros modelos (las Pen de Olympus, por ejemplo) esta combinación da como resultado un vídeo con aspecto muy similar al citado efecto time-lapse.

Vale, no es ninguna maravilla y un trípode hubiera ayudado mucho. Pero la verdad es que relación esfuerzo-resultado es de lo más interesante.


Los jueves… foto

22 septiembre 2011

De camino al monte Gorbea. Son sólo 1482 metros (con su cruz y su virgen en la cumbre, claro) pero es algo así como la Meca a la que todo buen-vasco debe ir por lo menos una vez en la vida.

En este caso, además, cargado con la Nikon D5100 que, por cierto, aguantó como una campeona una buena tormenta.

Por cierto, ¿alguien sabe cómo no quedarse corto o pasarse de largo con la saturación en este tipo de fotos? Me temo que no acabo de cogerle el punto.


Los jueves… foto

8 septiembre 2011

Algo me dice que esta simpática policia neoyorquina -encargada de dirigir el tráfico en la 5ª con la 57 a golpe de baile- no era la primera vez que posaba para la cámara de un guiri.


Los jueves… foto

18 agosto 2011

Que comience el desfile de fotos neoyorquinas. La primera (uno de esos retratos medio robados que acaban en una especie de posado improvisado) con la Nikon D5100 y el comodísimo 18-200 milímetros.

Sí, ya sé que los hombres de verdad llevan ópticas fijas –prime lenses que dicen los fisnos- pero ya se sabe que en vacaciones todos nos volvemos un poco vagos.


Kit instantáneo de viaje

26 julio 2011

Después de pasarse el año trasteando con la mayoría de cámaras que aterrizan en el mercado cada verano se plantea la misma existencial, ¿qué llevarse de (mini)vacaciones?

Suele ser un buen momento para probar con algo más de calma  modelos que ya han pasado por nuestras manos durante unos cuantos días. Porque, por si alguien todavía lo dudaba, efectivamente todas las cámaras que probamos son devueltas sanas y salvas a sus respectivas compañías. Nos gustan más los sobornos en plan sutil y elegante: cheques en blanco, jamones pata negra, trajes importados directamente desde Valencia… en fin, lo típico.

Este ejercicio veraniego resulta además muy útil para acercarse más al punto de vista del usuario real. No es lo mismo salir a probar rangos dinámicos, ruidos y enfoques que covivir durante muchas horas en plan turista o viajero con una cámara.

Así que con los años  ya se ha convertido en tradición de la casa montar un pequeño kit para la escapada estival de turno: una cámara de ópticas intercamiables, otra más compacto, y un bicho raro para darle al tema un poco de alegría. El año pasado fueron la Canon EOS 7D, la Panasonic LX5 y una estenopeica de esas de montar uno mismo con cartón que resultó ser un auténtico fracaso (carrete mal colocado… una larga historia)

Este año se vienen de paseo la Nikon D5100 con el 18-200 mm (uno se vuelve un vago en vacaciones y nada como un zoom todoterreno de estos), la flamante Fuji X100 y, como estrella indiscutible, la Fujifilm Instax Mini 50s. No es una Polaroid dirán los más puristas de la cosa instantánea pero, sin duda, resulta mucho más cómoda de utilizar y las cargas de película son más fáciles de encontrar y notablemente más baratas.

Lo malo -además de tener que devolver todos los juguetes a la vuelta, claro- es que con un equipo así uno no puede culpar a la cámara de los malos resultados.