Presuntos retocadores

10 mayo 2010

¿Cuántas veces se han acercado a una foto con la ceja levantada esperando encontrar un píxel fuera de lugar, una luz que no se corresponde, un detalle clonado… en fin, algo que confirme sus sospechas de que al fotógrafo se le ha ido la mano con Photoshop?

Sí, ya, un fotón… pero me gustaría ver el RAW a ver si es tan bueno. Ese es el nuevo grito de guerra.

Lo comentábamos hace poco: la epidemia de noticias sobre imágenes manipuladas y prestigiosos concursos que acaban descalificando alguna foto ha conseguido que cunda la histeria.

La presunción de inocencia es cosa del pasado. Ahora cualquier fotografía tiene truco a no ser que se demuestre lo contrario.

Precisamente estos últimos días se han dado dos casos muy claros de esta especie de paranoia que se ha instalado en el mundillo fotográfico y que convierte a cualquier fotógrafo en una especie de potencial delincuente del Photoshop.

¿Es posible poner exactamente el mismo gesto en tres fotos con uniforme diferente? Eso es lo que se preguntaba todo el mundo al ver la nueva galería de fotos oficiales del príncipe. Pues parece que en este caso las sospechas de que todo era fruto de una buena dosis de tampón de clonar son infundadas.

¿Acaso pensábais -abyectos repúblicanos- que el heredero de la corona no es capaz de posar en condiciones las fotos que haga falta?

La segunda de las batallitas relacionadas con esta neurosis photosopera ha tenido lugar tras la elección de la foto ganadora del concurso “tiempo de deporte” en QUESABESDE.COM.

Aunque es inevitable que la imagen de turno -da igual el concurso y el jurado- no guste a todo el mundo, en este caso se ha desatado una estéril polémica sobre si la foto era “real” o se trataba de una oscura conspiración de un fotógrafo que pinta sombras y soles donde no los hay.

Oiga, que la foto no está manipulada. Si, ya, seguro. Demuéstramelo.

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Retoques de ayer, hoy y siempre

7 octubre 2009

Elle-01

El otro día preparando una noticia sobre la propuesta gala de obligar a advertir a las revistas sobre los retratos manipulados digitalmente descubrí que la revista Elle lanzó hace unos meses un especial en Francia en el que la modelo de portada aparecía -eso aseguraban- sin maquillar y sin retocar digitalmente.

Un supuesto alegato en el que deberíamos descubrir un entrañable mensaje feminista pero que, la verdad, si han ojeado algun vez esta u otras revistas “para mujeres” da mucha risa.

Precisamente hace poco me topé -en la peluquería, alisándome la melena- con el número de septiembre de esta publicación. Aunque reportajes como “pecando con Eduadro Noriega” o “vuelta al trabajo a todo trench” atrajeron rápidamente mi atención, también descubrí un curioso reportaje en el que tres modelos españolas que habían sido portada hace ya unos cuantos años volvían a posar emulando aquella vieja foto.

Ni siquiera había Photoshop, comentan en el artículo al referirse a la portada de 1987 en la que aparece Judit Mascó. [dato de listillo con Wikipedia a mano: efectivamente la primera versión no se lanzó hasta 1990].

Elle-02

Pese a ello, por lo visto ya en 1987 era posible cambiar el color a los ojos de la modelo de portada para que fuera a juego con el sombretiro y la ropa que lucía. Así que, primera lección, lo de meter mano a la realidad en los retratos para que todo quede más mono no es un invento de ahora ni del Photoshop.

Pero si se fijan bien en esas dos portadas -la primera con 20 años de diferencia y la segunda con unos 10- descubrirán también que la propuesta de Elle de no retocar las fotos por lo visto quedó limitada a una cosa puntual.

Y es que, por muy bien que se cuiden estas señoras y lo tersa que sea su piel resulta fascinante comprobar lo bien que les han tratado los años. ¿O será que precisamente porque entonces no existía el Photoshop y ahora sí ya no hay arruga que se nos resista?

En cualquier caso, ¿de verdad alguien cree que el mundo de la moda y la publicidad y todos los millones que mueven van a aceptar que se decida que lo políticamente correcto es mostrar a un señor o señora de 40 años como si tuviera esa edad y no 18 recién cumplidos? Y no nos olvidemos, por cierto, de los posados de algunas políticas.


¿Retoque, manipulación o simplemente un RAW?

19 abril 2009
© Klavs Bo Christensen

© Klavs Bo Christensen

Lo hablábamos hace unos días a cuenta de nuestra amiga Soraya. ¿Dónde está la frontera entre el retoque y la manipulación? Y, en todo caso, ¿qué hacemos con el procesamiento de los ficheros RAW?

Por lo visto, el jurado del concurso Picture of The Year de Dinamarca lo tiene bastante claro. El trabajo de Klavs Bo Christensen sobre Haiti fue descalíficado tras solicitar al autor los archivos RAW originales y comprobar que, por decirlo de forma resumida, se le había ido la mano a la hora de procesar la imagen.

© Klavs Bo Christensen

© Klavs Bo Christensen

Las fotos lo dicen todo. La de arriba es la obra presentada y la de abajo corresponde al archivo RAW original exportado a JPEG mediante los ajustes automáticos de Adobe Camera RAW.

Y la historia se repite -aunque tal vez de forma menos exagerada- en otras fotografías del reportaje. Los trabajos de otros dos fotógrafos también fueron excluidos.

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