Bazares, el paraiso de las compañías

16 noviembre 2011

Copio y pego la reseña leida en cierta revista de esas de life-style sobre una cámara en uno de esos apasionantes bazares tecnológicos. El título de la cabecera y del modelo es lo de menos, porque la gracia está precisamente ahí: podría ser cualquiera, tanto la revista como la camara en cuestión.

“Te vas a pasar todo el invierno mirando con nostalgia las fotos de verano. Si el resultado no es el adecuadro es porque no conoces (ponga aquí el nombre de su cámara). Fotos y vídeo HD de nivel profesional gracias a su facilidad de uso y unas prestaciones sin parangón”.

Simplemente genial. ¿Entienden ahora porque todas las compañías (TODAS) adoran los bazares y estas revistas? Aquí no hay pesados dando la lata con ruidos y megapíxeles, ni críticas corrosivas… todo es tan bonito como en un escaparate.

Sólo hay una cosa que a las firmas del sector tecnológico les pone tanto como un buen bazar con sus fotos de colorines y sus explicaciones absurdas: los premios a los mejores productos del año. Si afinan el olfato, puede que empiecen a notar que ya se acercan en el horizonte. Al menos terminaremos el año riéndonos un rato.


La mejor cámara del mundo

28 febrero 2011

Seguro que alguna vez se lo han preguntado, ¿cúal es la mejor cámara del mundo? Hasta ahora estaba convencido de que era una de esas cuestiones condenadas a quedarse sin respuesta. Pero -una vez más- se demuestra que estaba equivocado.

Ahí la tienen. La Sony NEX 5 rodeada de todos sus trofeos en una reciente convención organizada por la compañía. Ni uno, ni dos, oiga. ¡Cuatro premios a la mejor cámara! En algunos casos (como EISA) corresponde a una categoría concreta, pero otros son más campechanos y generales: mejor cámara de fotos y vídeo.

Así que ya saben, dejen de buscar. Aunque faltan mis queridos amigos de los TIPA -chicos, ¿qué os ha pasado esta vez?- definitivamente tres medios y una organización que engobla a un montón de revistas del sector no pueden estar equivocados. Estamos ante la mejor cámara de la galaxia.


Los premios a los mejores trastos del año son una tomadura de pelo (perdonad, pero alguien lo tenía que decir)

15 diciembre 2010

Excepto por la omnipresencia y la pleitesia que se le rinde al Barça, TV3 es una de esas pocas televisiones que todavía se pueden ver. “Polonia” -bastante conocido en todo el país- es un claro ejemplo de que es posible hablar de política, hacerlo con bastante mala leche y reunir a una audiencia considerable.

Pero no, no hemos dejado la fotografía y nos hemos pasado a la crítica televisiva. Dejemos eso en manos de los (y las, por si el genérico no quedaba claro) expertos en el asunto.

Una de las secciones más divertidas de Polonia está protagonizada por Joan Tardà, el diputado de ERC que en su momento saltó a los titulares por decir aquello de “muerte al Borbón”. Desde entonces su doble polaco tiene un espacio propio en el que se dedica a gritar aquello que todos sabemos pero que rara vez se escucha.

Perdoneu però algú ho havia de dir!” (perdonad, pero alguien lo tenía que decir”), con declaraciones tan brillantes como aquella de que Kate Winslet es una egoista porque en la tabla del final de Titanic en realidad había sitio para que también Leo se salvara.

Así que ha llegado el momento de trasladar esta idea al sector tecnológico y fotográfico. Y qué mejor que inaugurar esta sección -ideal para labrar nuevas amistades- con mi tema preferido: los dichosos premios. Y es que, tras los recurrentes palos a los TIPA, es justo decir que no están solos.

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La palanca comercial

3 febrero 2010

Juro por el ácido bórico del señor Pedro Jota que no tengo nada personal contra El Mundo. De hecho su sección de tecnología y en especial el Gadgetoblog que desde el otro lado del Atlántico escribe Ángel Jimenez de Luis me parece de lo más decente que se puede leer en este sector repleto de adolescentes convertidos a periodistas de la noche a la mañana.

Aclarado lo cual, he de reconocer que el tema de los premios que se reparten por doquier para dorar la píldora a los fabricantes y tomar el pelo a los usuarios -al menos tal y como se conciben a día de hoy- sí me toca bastantes los bemoles. Cada uno tiene sus manías, que quieren.

Así que el otro día, leyendo una pieza sobre el sarao que montaron los chicos de El Mundo para repartir sus premios a los mejores productos tecnológicos del año y todas esas cosas, me quedé de piedra.

El guión era el esperado: estatuillas para todos, palmaditas en la espalda… lo típico. Pero, de repente, casi al final, van y sueltan lo siguiente: “Con estos premios pretendemos facilitar al sector una palanca comercial”.

Así de simple y claro. No sé si fue fruto de un ataque de sinceridad, una metedura de pata o es que se considera algo normal. El caso es que hasta ahora la versión oficial siempre decía que los premios sirven para ayudar al usuario a seleccionar los mejores productos, no para ayudar a las compañías a vender la moto.

Claro que algo nos imaginábamos, pero en todo caso está bien saber que ya es algo público y reconocido por los propios organizdores.